LIBERTAD DE PRENSA


Dicen en la radio que hoy se celebra y/0/u conmemora el día de la Libertad de Prensa.

¡Qué bonita idea!

Medios de comunicación y libertad.

Podría hacer un repaso histórico de las bondades de los medios de comunicación en le Opinión Pública, en la generación de puntos de vista y cómo determinados medios abren los ojos a las personas. Pero no, para eso están los libros.

Me apetece hablar de la libertad que tienen algunos periodistas para ejercer dicha libertad.

Y resulta que es como las paradojas que nos enseñaban en el instituto en filosofía: "Hay libertad de prensa, hay libertad para elegir tema. Pero no eres libre para escribir lo que quieras".

O, mucho mejor y más divertido: "Eres libre para escribir lo que quieras, pero alguien lo revisará por si hay inconvenientes, pegas, deslices, o si molestas al partido político amigo o al cliente que más paga por la publicidad".

No quiero ser muy pesimista ni muy optimista como los que dicen que la libertad de prensa la tiene hoy Internet: los blog, los foros, las páginas que dan quebraderos de cabeza en EEUU o en Gran Bretaña, o en Cuba. Incluso podríamos hablar de Rebelion o de Le Monde Diplomatique.

Pero siempre hablaríamos de topicazos y generalidades.

No voy a hablar de grandes ideas y gobiernos que tiemblan porque lo desconozco (otra vez invito a recurrir a las fuentes: leed). Me limitaré a algún caso de prensa de provincias, que algo me han comentado, porque saber, saber, tampoco sé mucho.

El de un redactor/a que iba a escribir un artículo de opinión sobre un alcalde/sa y le dijeron que lo modificara por si molestaba (y ya no volvió a escribir más). El de un redactor/a que iba a escribir un artículo y le dijeron que quitara dos párrafos y varios nombres propios porque molestarían al principal proovedor (quiero decir, el que más pagaba por la publicidad). El de una redactora que hizo una pregunta comprometida en una rueda de prensa y antes de llegar a su redacción, el político (de un partido cualquiera) ya había llamado a su director para que le explicase a esa "niña" (literal) qué podía o no podía preguntar.

Y podría relatar unas cuantas más, pero todo queda resumido en que "mejor trabajar que estar en el paro".

Algunos se preguntan qué más da escribir de una cosa u otra. A esta pregunta respondería mi amigo ALA (que no es periodista, como tampoco lo soy yo) que por qué mrda hay que escribir de algo que no quieres.

El inconveniente es el precio que hay que pagar.

No podría decir que en Albacete hay censura como tal, pero sí puedo decir que Libertad no hay.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo sí puedo decir que hay censura, y de la dura.
Y miedo, mucho, al paro (fíjate, que ni siquiera voy a firmar el comentario...)