No tengo tiempo libre

La ventaja del verano es que se suele disponer de más tiempo para uno, para hacer lo que a uno le venga en gana.
La desventaja de disponer de este tipo extra o añadido, es que no se suele aprovechar; al menos yo no lo hago.
Y lo peor de todo es que siempre hay algún amigo cerca que te recuerda que con ese tiempo libre lo que se puede hacer es mucho: una catedral, una obra maestra, actualizar el blog.
Cuando pienso en tiempo, pienso en relojes; cuando pienso en perder el tiempo pienso en sofás y camas, o sofascama en su defecto. Ahora en verano pienso en imposibles helados de cuatro bolas y camisetas manchadas de chocolate y vainilla, o libros manchados de café (o chocolate y vainilla).
De manera que, apropiándome una vez más de los comentarios de mis amigos, utilizo algo de tiempo que debería estar dedicando a comerme un helado (incluso de un sabor distinto), para actualizar el blog y hablar de algo tan interesante como digamos...el divorcio del presidente del congreso de los diputados o la pintura de la pared de la casa de la vecina.

2 comentarios:

Juan dijo...

Me interesa eso de la vecina. ¿Acaso la espía por la ventana?

Anónimo dijo...

En fin, bueno, esto, yo quería decir que, en fin, tampoco hay que ser literal, sólo es queeeee, claro...

(SSB pillado por sorpresa)