Ponte a cien

Hoy me toca coger el coche de nuevo. Yo no soy de los que corren pero claro, me paso de la velocidad permitida en cuanto me despisto porque 110 es una velocidad que mi coche (que no es de los mejores, ni mucho menos) alcanza y supera con facilidad.
Mi primer gesto es mirar todo el rato el cuentakilómetros porque más importante es la multa que la seguridad, ¿dónde va a parar?
Pero claro, no sé dónde pararlo, porque dicen que a 111 salta la multa, otros dicen que hay guardias que siguen con lo de antes, los 135, algún otro comenta que no, que a 120...con lo cual tengo que mirar cuentakilómetros, radares, coches que parezcan de guardias y, al mismo tiempo, hacer cálculos mentales.
Y yo, que me saqué el carnet más por obligación que otra cosa, que no me gusta conducir, pues todo esto no son más que inconvenientes.
Así que he tomado una decisiuón que no sé si gustará a mi señora y a mis niños...reduciré a 80, bajaré la ventanilla, subiré el volumen de la radio y miraré el paisaje, aunque sólo haya molinos (modernos) y descampiaos.
Si tardo una hora más, mala suerte, pero así no me volveré loco. Si tardo una hora más, ya la recuperaré con una buena siesta.
Aquí una foto de mi coche:

3 comentarios:

Juan dijo...

Y yo, que tengo mi coche en el taller, he descubierto lo poco que corre en comparación con el de mi señora, que me he visto obligado a conducir esta semana. Éste se pone a 50 en menos que canta un gallo, así que ahora entiendo un poco más a los conductores albaceteños, que no es que corran por gusto sino porque tienen caballos de más y no están bien domados.

M. dijo...

Ese no es tu coche, farsante

Side Show Bob dijo...

¡Cómo que no es mi coche! ¡Cómo que no es mi coche!
Mi coche es rojo, con su volante, sus ruedas negras, sus cristales, su parte de delante y de detrás y dos superpolis.
¡Es mi coche!