niños que son mayores, mayores que no sé qué son

A un niño que va (iba) a la piscina con Side Show Bob Jr. le preocupa la jerarquía, en el colegio lo han machacado con frases como "tu mamá no va a venir a buscarte" y "aquí no se puede llorar", con lo que el niño sufre una tensión con cualquier mayor con pinta de educador que se le queda una cara de tristeza permanente.
En la piscina no ha sido de otra manera: se quedó mirando a la monitora, se quedó mirando a sus amiguitos mientras nadaban, jugaban, saltaban y lo pasaban bien. Él lloraba sentado en un banco, luego sólo miraba.
Su madre, maestra, me contó que no podía soportarlo, al final se lo llevó y le aconsejaron que no lo forzasen con estas actividades porque el trauma que le han creado es superior a la necesidad de aprender a nadar.
En Albacete decimos, ea.
Los vi en el vestuario, un niño normal, riendo, jugando con SSB Jr., con una camiseta del Increíble Hulk y unos ojos chispeantes.
Tiene 3 años, 3. Y ya le han enseñado a sangre lo que es la disciplina y la jerarquía, con lo cual no puede disfrutar ciertas cosas que el resto sí puede. Cosas tontas como jugar, aprender, nadar, saltar, reír, disfrutar.
Y su mamá, pedagoga, maestra, asegura que nada puede hacer salvo sacar el lanzallamas y borrar del mapa a una mala profesional que, oh casualidades, podría jorobarle la vida a su hijo y a 20 más.
-Papá, ¿nosotros tenemos lanzallamas en casa? -Dijo SSB Jr.

2 comentarios:

Juan dijo...

Eh, que esa mala profesional aprobó una oposición (y esta frase me la han soltado en la cara unas cuantas veces los interfectos, a modo de no sé si excusa, explicación, o argumento irrevocable de su competencia).
A los maestros de mi sobrino también les tengo ganas, ya...

SSB dijo...

Conociendo la profesión desde dentro desde hace mil años, me mata que haya tan malos profesores y maestros por ahí que lo ven como un curro más, cuando sé de sobra que muchos con vocación no pueden ejercer.