calentando los dedos

calentando los dedos
(poema de primavera)

he empezado a calentar los dedos porque hace meses que no escribo, salvo disparates.
y listas de la compra.
he empezado a calentar
girando las muñecas, girando incluso el cuello y luego estirando los dedos
sin llegar a crujirlos
porque no es lo mismo sacarse novias con 19 que con 40.
me he preparado un café y lo miro humear a mi izquierda
mientras los dedos golpean
de la a a la z
sin seguir el orden establecido
sino un escrupuloso quwerty
una palabra tan extraña como comprensible.
a falta de lapicero
he chupado la punta de mi dedo índice,
luego,
como un adolescente cualquiera
o un poeta sexagenario,
he mirado por la ventana
¡suerte!
unas piernas de 21 años
poesía pura
o quizás es otra cosa y quiero pensar en mí mismo transformando en oro un metal cualquiera.
bien
ya he calentado
ya estoy dispuesto.
me quedo embobado en la ventana
los coches,
el paso de peatones,
el cielo despejado,
(no escribo nubes porque Bukowski prohíbe escribir nubes)
saboreo el café para volver a la realidad
entonces me doy cuenta de que mis plantas están marchitas
el polvo crece en la parte superior de los cuadros
y mis libros no están colocados por orden alfabético
sino por un incomprensible qwerty.

No hay comentarios: