Devoradores de meriendas

El arte de escribir un poema genial mientras preparo un bocadillo de chocolate es incomparable al arte de escribir un poema épico mientras preparo un vasodelechecongalletas.
Aunque, bien pensado, el arte de escribir un poema genial mientras preparo un bocadillo de jamón es incomparable al arte de escribir un cuento memorable mientras preparo un yogur con frutas troceadas, y, por otro lado, es similar al arte de redactar un cuento estupendo mientras invento una cara sonriente con trozos de plátano, sandía y manzana.
El arte de escribir un poema en mitad de un cuento largo que se convertirá en novela bienvendida es similar al arte de hacerlo mientras limpio la mesa de miguitas de pan, restos de leche, trozos de galleta.
El arte de escribir la novela de mi vida es incomparable al arte de hacerlo mientras con la escoba ahuyento a los devoradores de meriendas.

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