Libros que te sorprenden desde la sencillez_Nora Ephron
Hay personas a quienes te gustaría parecerte por las cosas que hacen y las cosas que escriben. Vale, a algunas/os los envidiamos también por la vida que llevan, pero bueno, esa es otra historia.
El caso de Nora Ephron es significativo para mí porque tiene varios de esos guiones que me hubiera gustado escribir, líneas, diálogos, chascarrillos. En ese tipo de películas que a mí me gustan, de gente a quienes les suceden cosas normales y corrientes. De personas con una broma preparada incluso en las peores situaciones.
Gracias a Aloma Rodríguez, en su espacio cultural en Hoy Empieza Todo 2 de Radio 3 escuché unas notas al respecto de libro de Ephron, No me acuerdo de nada; un libro que recomiendo de todas todas, porque habla desde la sinceridad, la claridad y la sencillez. Esa sencillez que parece sencilla a la hora de escribir y transmitir, pero solo la consiguen quienes han escrito, hablado y contado muchas cosas de manera previa. Es algo que indica en su libro Se acabó el pastel: ella se dedica a contar historias.
Una de las cosas que menciona, sin ir más lejos, es lo mal que lo estaba pasando con la escritura del guion de Cuando Harry encontró a Sally, una de mis películas favoritas. Al leer el complicado proceso de escritura y la sinceridad con la que habla del fracaso, el que desconoces como autor incluso cuando lanzas la obra (no hablemos ya cuando la estás creando), sientes una identificación total con la creadora.
Es capaz de sacarte una sonrisa cuando habla del alcoholismo de su madre, de las situaciones sexuales familiares, o de sus dolorosos divorcios. Habla con firmeza de la vejez o del olvido provocado por la enfermedad y la edad.
Es un libro corto, de lenta degustación porque si no, en dos copas de vino de lo has zampado y tendrás que releerlo, cosa que tampoco está mal.
Más que recomendable.
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