Se puso a llover


SE PUSO A LLOVER

Me gustan las pelis tontas
porque en las pelis tontas
suelo encontrar verdades
que me permiten seguir caminando
aunque sea a traspiés.

“No estás triste porque llueva,
llueve porque tú estás triste”.

Parece una poesía adolescente
pero es una frase de una mala peli;
de esas que te salvan un día
sin darte cuenta.

En ocasiones querría hacer
pelis tontas
canciones tontas
poemas tontos
para que al escucharlos
cualquier persona
sintiera suficiente alivio en el pecho
como para mirar al cielo y pensar
que la lluvia es parte de uno mismo
que la lluvia solo apareció
porque ese día estaba triste.

Que una canción tonta, una peli tonta
o unas simples palabras
se convirtieran en un abrazo tan poderoso
como para acompañarte unos minutos
el día que llueve porque estás triste.

EL AMOR ESTÁ EN CUALQUIER PARTE EN PLENA JORNADA DE REFLEXIÓN



  •  El próximo sábado día 25 de mayo, a partir de las 12.30 horas en la Cervecería La Nena de la calle Blasco Ibáñez, Miguel Ventayol presentará su libro de cuentos El Amor está en cualquier parte; una colección de relatos que tienen como eje central el amor en el sentido más amplio de la palabra
  • En el acto de presentación estará acompañado por el periodista de La Tribuna de Albacete, Marcelo Ortega, que ya presentó el primer libro de Miguel, Nacido entre Vinazas

El amor está en cualquier parte, el nuevo libro del albaceteño Miguel Ventayol, lleva varias semanas en las librerías después de la presentación oficiosa en la celebración del Día del Libro en la plaza del Altozano de Albacete. Pero será el sábado día 25 de mayo cuando tenga lugar la presentación oficial en la Cervecería La Nena a partir de las 12.30. El libro de Miguel Ventayol está editado por Uno Editorial y puede adquirirse en librerías de Albacete y online.
El autor de El amor está en cualquier parte califica su colección de cuentos como una serie de relatos que nacen de poner el oído en muchas conversaciones propias y ajenas, donde en ocasiones se esconden las mejores historias que uno puede escuchar, cuentos de lo cotidiano, del día a día y con un guiño especial a la importancia de las segundas oportunidades. Y todo ello con el amor como telón de fondo: amor, desamor, amistad, amor a la vida o a la familia. Es en estos derroteros donde se encuentra más cómodo, en las narraciones directas del día a día, de historias que podrían pasarle a cualquiera.
Sin ir más lejos, el cuento que da título al libro surge de una antigua historia de los años 80 que alguien le contó al autor, con muchos toques de realidad pasada por el tamiz de los años y la imaginación, para relatar cómo una chica de Albacete se enamoró de un activista de la banda terrorista vasca ETA. Porque, según explica Miguel Ventayol, “hay historias del día a día, de las que nos contamos mientras nos tomamos un café o un caña, que hay que contarlas. Como las historias que nos contaban nuestros abuelos o nuestros padres”; como los relatos de una pareja de emigrantes en Argentina o de cómo las segundas oportunidades son capaces de dar una nueva y mejorada visión de la vida.
En este sentido Miguel recuerda que, aunque algunas personas que ya han leído el libro dicen que lloran y ríen a partes iguales, los cuentos esconden un trasfondo positivo; porque siempre quedan historias que contar y vivir, según interpreta el mismo autor.
El amor está en cualquier parte es una colección de cuentos que Miguel Ventayol ha reunido en esta edición con el amor como eje fundamental de cada uno de ellos. El autor, junto al periodista Marcelo Ortega, estarán presentándolo en la cervecería La Nena el sábado 25 de mayo a partir de las 12.30 horas.



Somos unos pringados

El otro día, casi sin querer y como quien no quiere la cosa, una amiga de hace años me llamó para ofrecerme una colaboración de esas donde inviertes mucho y ganas poco.
Tras varios minutos de intercambio de ideas, llegamos a la conclusión de que éramos unos pringados porque seguíamos convencidos y apasionados por lo que hacíamos.
Pringados.
Porque los vende humos, los que se venden al mejor postor son quienes llegan más lejos.
Pusimos varios ejemplos que, sinceramente, no pienso decir; aunque tiene su gracia que algunos de ellos sigan recurriendo a tácticas de los 70/80 ya inventadas de tráfico de influencias al más básico nivel.
¿Y la jubilación? Me decía. "Yo que soy del baby boom no llegaré ni de coña. Somos unos pringados".
Estuvimos más de quince minutos muertos de risa.

Porque me sale de las poesías

Me pregunto por qué condiciona tanto que un par de idiotas sin el menor sentido estético, o la menor idea al respecto de nada, comenten que tus palabras son altas, bajas, morenas o rubias.
Podría insultarlos de manera directa o retarlos a un duelo pero no perderé el tiempo, me aburren.
Las redes sociales se están convirtiendo en ese refugio de entristecidos.
Esta es la idea de retomar el blog, tal cual, abandonado desde hace cuatro años, como si fuera un siglo. Cuatro años que no son nada.
He repasado las contraseñas, el color, la manera de realizar las entradas, entre otras cuestiones. Y lo primero que veo son comentarios negativos, incluso insultantes de gente que no conozco. Hay una chica incluso que me insulta por transcribir un poema de Bukowski, otro por hablar de la gamberrada de los Happy Mondays con las palomas en el tejado de un edificio.
La gente está perdida, absolutamente perdida.
Por eso he decidido escribir de nuevo en el blog, porque me sale de las poesías.

Marcha Asprona Villarrobledo 2014

En serio, el problema lo tienes tú

En la Plaza Vieja pedían a las personas un par de palabras
una imagen en un postit de colores
querían mensajes en su tablón.
¿El lema? Discapacidad.
¿Qué mejorar?
¿Qué ser?
¿Qué esperar?
A mí me salieron cuatro palabras
porque soy de verbo fácil,
pero el tablón estaba cargado de buenas intenciones
esperanza
reivindicaciones
necesidades
palabras y dibujos.
Cientos de tarjetitas de colores con un mensaje unitario:
"lo que la gente quiere es..."

Aunque no te lo creas
todos tenemos voz.
Aunque no te lo creas
todos tenemos un punto de vista.
Aunque no te lo creas
todos necesitamos dar un paso más cada día
comer un bocadillo, beber un refresco
echar unas risas
jugar a la pelota
o que nos lean un cuanto antes de dormir.

No sientas lástima, no sientas pena, no pongas cara de bobo
no son ellos quienes tienen un problema.
El problema lo tienes tú, que necesitas una explicación.
Aunque siempre me quedaré con la gente buena
la gente que se esfuerza
la gente que se implica
la gente que se compromete
al resto ni los veo ni me preocupan.
Me voy a comer un bocadillo, beber un refresco y jugar con la pelota
con suerte
alguien me contará un cuento antes de cerrar los ojos.


El sábado 7 de junio de 2014 se celebró en Villarrobledo la Marcha de Asprona, un acto benéfico con participación de cientos de voluntarios, implicación de cientos de familias y empresas de Villarrobledo.

los sonidos y los recuerdos, in memoriam

soy hombre de muchas palabras, pero conozco pocas, así que repito las que sé, repito mucho mis anécdotas, repito mis viajes a Granada o las Lagunas de Ruidera.
repito las historias, como aquella de un 27 de febrero cuando empezaron a sonar los teléfonos.
sonó el primero de ellos, uno blanco rectangular con un cable que se enrollaba y no dejaba llegar el auricular a la oreja.
sonó y nos rompió el corazón y la vida.
luego usé el teléfono para llamar a agustín clemente, quería que me dijera "miguel, no, se han equivocado". pero me dijo que sí, que el teléfono tenía razón.
le pedí consejo y ayuda. me la dio.
usé el teléfono para pedir ayuda y los teléfonos a los cuales llamé me dijeron: "lo que necesites, cuando lo necesites".
lo hicieron y se lo agradecí, en privado y en público: gente tan descortés y malencarada como sindicalistas y políticos de Toledo o Bruselas.
gente turbia y ladrona que me ayudó.
el teléfono sonaba, llamó alfonso, llamó alma, llamó encarna y llamó marcelo, nuestras conversaciones eran apenas sollozos.
a algunos de ellos les obligaban a contar la historia mientras yo la sufría.
hablé con raquel, una voz encantadora desde onda cero, no quería preguntarme si me dolía, sabía que dolía.
me llamaron amigos periodistas, gente ladrona, mentirosa y malencarada.
sonó el teléfono familiar y el teléfono amigo.
llamó el alcalde de un pueblo belga, llamó el cónsul, el embajador y un profesor universitario, llamó el seguro y llamó la funeraria, llamaron personas que no conocía a preguntar si necesitaba algo.
yo
o mi mujer.
mi mujer
o yo.
el teléfono no paró de sonar un día, otro, un día, el siguiente, a deshoras, a destiempo.
y paró, sin querer, sin darnos cuenta, dejando un hueco, un vacío tremendo que fuimos llenando con otros sonidos, de la mejor manera que supimos.
hoy hace siete años, siete siglos, siete vidas.

en memoria de nacho blázquez alejo, el tipo que defendía a los periodistas amarillos.

DÍA DE LOS ENAMORADOS 2014

DÍA DE LOS ENAMORADOS 2014

Hoy es el día de los enamorados pero no compré un ramo de rosas.
Es tan tarde que no llego al Azul y Blanco a por colonia cara.
De hecho apenas llevo 53 céntimos en el bolsillo,
en el pequeño del pantalón,
ahora hasta los céntimos cuentan.
Pero es el día de los enamorados,
esas cosas no se miran
o no deberían.

Pastelería, olvidada.
Bombonería, olvidada.
Poemas en prosa, olvidados.
Prosas rimadas, olvidadas.
Día D. Hora H.
Es el día de los enamorados,
¡mira como se te olvide dormirás en el sofá!
Sin calefacción en el salón
que ahora los céntimos cuentan.

Miro en los ojos de mis hijos,
busco en las sonrisas de los niños,
imagino en sus sueños
los sueños de mi amor,
la sonrisa de mi amor
y la mirada deliciosa de la persona que amo.
No sucede nada, nada aparece.
¿Cuál es el mejor regalo que podría hacerle a mi amor?
¿Cómo decirle amor, mi amor, de una manera distinta?

Los niños se duermen, sueñan con superhéroes.
Yo arrastro mi cuerpo, con suerte llego a las once.
Sin rosas, ni bombones, ni poemas.
Ella se sienta a mi lado, me mira de reojo, a la espera.
Yo la miro de reojo, esperando.
Apenas sucede lo de ayer, lo de mañana.
Me cobijo en su regazo,
me arropo entre sus abrazos
me escabullo entre sus piernas
y dejo que llegue
el próximo día de los enamorados.
En apenas siete horas y media.



Germán Coppini, de calcetines amarillos y zapatos azules

No voy a hacer comparaciones pero hablaré de mi punto de vista, que es mío.
Recuerdo dónde estaba cuando murió Kurt Cobain, recuerdo el especial de Radio 3 y recuerdo muchas más cosas, entiendo su importancia en la música del siglo XX y del rock en general.
Pero cuando esta mañana, con los regalos de papá Noel recién abiertos, he leído la noticia de la muerte de Germán Coppini se me ha venido el mundo abajo, en un sentido artístico y musical claro. Porque este músico era mucho más, suponía mucho más y me influyó mucho más de lo que nunca pudo hacerlo el rubio de Seattle.
La cabeza ha empezado a darme vueltas porque no, no era sólo Siniestro o sólo Golpes Bajos, no era sólo malos tiempos para la lírica. Para mí eran muchas cosas que explico porque mi opinión es mía.
Era apenas un chiquillo cuando empecé a cantar de memorieta que me picaba un güevo, debido, para variar, a los cassetes de mis hermanos. Gracias a Coppini entendí que el punk no era solo chicos con cara de malos de Londres, sino cosa de chicos de barrio de cualquier parte de España. Quise ser punk sólo para hacer canciones molonas y decir ayatola no me toques la pirola gritando sin tener nociones de música.
Yo no sabía qué era la movida, era un niño, radio 3 no existía todavía y en mi pueblo era complicado encontrar música. Por suerte mis hermanicos se suscribieron a Discoplay y todo se hizo más sencillo.
Al tiempo descubrí a Golpes Bajos, porque la educación artística de un niño galopa y yo devoraba lo que podía encontrar por casa. Qué disparate era aquel de que el mismo tipo que gritaba en un disco, recitara en otro, poesías de macarra y poesías desgarradoras, con una música que pocos han hecho ni se han atrevido a hacer. En el tocadiscos se unían gritos, cachondeo y melancolía.
Claro, al Coppini le cayeron collejas a lo bruto, por envidia, por no entender o porque eran los 80 y había que ser malo malote. Cuando estaba en lo mejor, entonces se largó de Golpes Bajos y ya nada fue igual para él, sus viejos compañeros de carretera se las compusieron como pudieron, no entro a valorarlo porque mis gustos son míos, claro. Pero os puedo decir que en el tocadiscos de mi casa, su primer disco en solitario dio tantas vueltas como mi cabeza. El ladrón de Bagdag era un disco estupendo que no tenía nada que ver con nada y nos decía a los aspirantes a punkis que la música era mucho más que berrear y golpear; daba lo mismo la ropa que te pusieras, lo importante era la actitud y, sobre todo, la música era mucho más que cualquier artículo de prensa, cualquier reportaje de la televisión o del Tocata.
¿Por qué era mayor?
Porque cuando me quedaba a solas con el mundo, las canciones con más de diez años de antigüedad, seguían ahí animándome, echándome un cable, salvándome.
Porque los discos sonaban una y otra vez, luego los grababas en unas cintas baratas o baratísimas y los escuchabas en los walkman, memorizabas las letras y las recitabas de camino a casa cuando una chica te rompía el corazón.
Porque seguía sonando una y otra vez a pesar de que la crisis de los 40 te agarrara por los güevos y te dijera que tenías que escuchar jazz, blues, o ritmos étnicos.
¿Recuerdas aquel dame un chupito de amor que compuso con el tipo de Mecano? Por dios, con el de Mecano. A mí me daba vergüenza reconocerlo pero me encantaba la canción. Dame un chupito de amor.
Luego, al pensarlo bien, me aconsejaba a mí mismo desterrar los prejuicios.
Sí, las tetas de mi novia tenían cáncer de mama, ¿se podía ser más irreverente? Los chochos volaban, o la inquietante historia de la revista, la situación que a ti y a mí nos ha pasado: llevar escondida una revista porno de camino a casa. Canciones que no pararon de sonar en mi cabeza, qué sé yo, desde los 12 años hasta los veintitantos. Unidas a disparates poéticos como Escenas Olvidadas.
Desde esta mañana me he puesto a buscar información de Germán Coppini, ya han actualizado la wikipedia y los periódicos y las teles se han hecho eco, casi todos con un copiado de una nota de prensa de otro medio. Espero que en los próximos días se lo trabajen mejor porque ninguno de ellos me ha aportado nada, nada en absoluto.
Con lo cual, ahora apago el blog, apago la luz y empiezo mi recorrido personal por las canciones.