Somos unos pringados

El otro día, casi sin querer y como quien no quiere la cosa, una amiga de hace años me llamó para ofrecerme una colaboración de esas donde inviertes mucho y ganas poco.
Tras varios minutos de intercambio de ideas, llegamos a la conclusión de que éramos unos pringados porque seguíamos convencidos y apasionados por lo que hacíamos.
Pringados.
Porque los vende humos, los que se venden al mejor postor son quienes llegan más lejos.
Pusimos varios ejemplos que, sinceramente, no pienso decir; aunque tiene su gracia que algunos de ellos sigan recurriendo a tácticas de los 70/80 ya inventadas de tráfico de influencias al más básico nivel.
¿Y la jubilación? Me decía. "Yo que soy del baby boom no llegaré ni de coña. Somos unos pringados".
Estuvimos más de quince minutos muertos de risa.

Porque me sale de las poesías

Me pregunto por qué condiciona tanto que un par de idiotas sin el menor sentido estético, o la menor idea al respecto de nada, comenten que tus palabras son altas, bajas, morenas o rubias.
Podría insultarlos de manera directa o retarlos a un duelo pero no perderé el tiempo, me aburren.
Las redes sociales se están convirtiendo en ese refugio de entristecidos.
Esta es la idea de retomar el blog, tal cual, abandonado desde hace cuatro años, como si fuera un siglo. Cuatro años que no son nada.
He repasado las contraseñas, el color, la manera de realizar las entradas, entre otras cuestiones. Y lo primero que veo son comentarios negativos, incluso insultantes de gente que no conozco. Hay una chica incluso que me insulta por transcribir un poema de Bukowski, otro por hablar de la gamberrada de los Happy Mondays con las palomas en el tejado de un edificio.
La gente está perdida, absolutamente perdida.
Por eso he decidido escribir de nuevo en el blog, porque me sale de las poesías.

Marcha Asprona Villarrobledo 2014

En serio, el problema lo tienes tú

En la Plaza Vieja pedían a las personas un par de palabras
una imagen en un postit de colores
querían mensajes en su tablón.
¿El lema? Discapacidad.
¿Qué mejorar?
¿Qué ser?
¿Qué esperar?
A mí me salieron cuatro palabras
porque soy de verbo fácil,
pero el tablón estaba cargado de buenas intenciones
esperanza
reivindicaciones
necesidades
palabras y dibujos.
Cientos de tarjetitas de colores con un mensaje unitario:
"lo que la gente quiere es..."

Aunque no te lo creas
todos tenemos voz.
Aunque no te lo creas
todos tenemos un punto de vista.
Aunque no te lo creas
todos necesitamos dar un paso más cada día
comer un bocadillo, beber un refresco
echar unas risas
jugar a la pelota
o que nos lean un cuanto antes de dormir.

No sientas lástima, no sientas pena, no pongas cara de bobo
no son ellos quienes tienen un problema.
El problema lo tienes tú, que necesitas una explicación.
Aunque siempre me quedaré con la gente buena
la gente que se esfuerza
la gente que se implica
la gente que se compromete
al resto ni los veo ni me preocupan.
Me voy a comer un bocadillo, beber un refresco y jugar con la pelota
con suerte
alguien me contará un cuento antes de cerrar los ojos.


El sábado 7 de junio de 2014 se celebró en Villarrobledo la Marcha de Asprona, un acto benéfico con participación de cientos de voluntarios, implicación de cientos de familias y empresas de Villarrobledo.

los sonidos y los recuerdos, in memoriam

soy hombre de muchas palabras, pero conozco pocas, así que repito las que sé, repito mucho mis anécdotas, repito mis viajes a Granada o las Lagunas de Ruidera.
repito las historias, como aquella de un 27 de febrero cuando empezaron a sonar los teléfonos.
sonó el primero de ellos, uno blanco rectangular con un cable que se enrollaba y no dejaba llegar el auricular a la oreja.
sonó y nos rompió el corazón y la vida.
luego usé el teléfono para llamar a agustín clemente, quería que me dijera "miguel, no, se han equivocado". pero me dijo que sí, que el teléfono tenía razón.
le pedí consejo y ayuda. me la dio.
usé el teléfono para pedir ayuda y los teléfonos a los cuales llamé me dijeron: "lo que necesites, cuando lo necesites".
lo hicieron y se lo agradecí, en privado y en público: gente tan descortés y malencarada como sindicalistas y políticos de Toledo o Bruselas.
gente turbia y ladrona que me ayudó.
el teléfono sonaba, llamó alfonso, llamó alma, llamó encarna y llamó marcelo, nuestras conversaciones eran apenas sollozos.
a algunos de ellos les obligaban a contar la historia mientras yo la sufría.
hablé con raquel, una voz encantadora desde onda cero, no quería preguntarme si me dolía, sabía que dolía.
me llamaron amigos periodistas, gente ladrona, mentirosa y malencarada.
sonó el teléfono familiar y el teléfono amigo.
llamó el alcalde de un pueblo belga, llamó el cónsul, el embajador y un profesor universitario, llamó el seguro y llamó la funeraria, llamaron personas que no conocía a preguntar si necesitaba algo.
yo
o mi mujer.
mi mujer
o yo.
el teléfono no paró de sonar un día, otro, un día, el siguiente, a deshoras, a destiempo.
y paró, sin querer, sin darnos cuenta, dejando un hueco, un vacío tremendo que fuimos llenando con otros sonidos, de la mejor manera que supimos.
hoy hace siete años, siete siglos, siete vidas.

en memoria de nacho blázquez alejo, el tipo que defendía a los periodistas amarillos.

DÍA DE LOS ENAMORADOS 2014

DÍA DE LOS ENAMORADOS 2014

Hoy es el día de los enamorados pero no compré un ramo de rosas.
Es tan tarde que no llego al Azul y Blanco a por colonia cara.
De hecho apenas llevo 53 céntimos en el bolsillo,
en el pequeño del pantalón,
ahora hasta los céntimos cuentan.
Pero es el día de los enamorados,
esas cosas no se miran
o no deberían.

Pastelería, olvidada.
Bombonería, olvidada.
Poemas en prosa, olvidados.
Prosas rimadas, olvidadas.
Día D. Hora H.
Es el día de los enamorados,
¡mira como se te olvide dormirás en el sofá!
Sin calefacción en el salón
que ahora los céntimos cuentan.

Miro en los ojos de mis hijos,
busco en las sonrisas de los niños,
imagino en sus sueños
los sueños de mi amor,
la sonrisa de mi amor
y la mirada deliciosa de la persona que amo.
No sucede nada, nada aparece.
¿Cuál es el mejor regalo que podría hacerle a mi amor?
¿Cómo decirle amor, mi amor, de una manera distinta?

Los niños se duermen, sueñan con superhéroes.
Yo arrastro mi cuerpo, con suerte llego a las once.
Sin rosas, ni bombones, ni poemas.
Ella se sienta a mi lado, me mira de reojo, a la espera.
Yo la miro de reojo, esperando.
Apenas sucede lo de ayer, lo de mañana.
Me cobijo en su regazo,
me arropo entre sus abrazos
me escabullo entre sus piernas
y dejo que llegue
el próximo día de los enamorados.
En apenas siete horas y media.



Germán Coppini, de calcetines amarillos y zapatos azules

No voy a hacer comparaciones pero hablaré de mi punto de vista, que es mío.
Recuerdo dónde estaba cuando murió Kurt Cobain, recuerdo el especial de Radio 3 y recuerdo muchas más cosas, entiendo su importancia en la música del siglo XX y del rock en general.
Pero cuando esta mañana, con los regalos de papá Noel recién abiertos, he leído la noticia de la muerte de Germán Coppini se me ha venido el mundo abajo, en un sentido artístico y musical claro. Porque este músico era mucho más, suponía mucho más y me influyó mucho más de lo que nunca pudo hacerlo el rubio de Seattle.
La cabeza ha empezado a darme vueltas porque no, no era sólo Siniestro o sólo Golpes Bajos, no era sólo malos tiempos para la lírica. Para mí eran muchas cosas que explico porque mi opinión es mía.
Era apenas un chiquillo cuando empecé a cantar de memorieta que me picaba un güevo, debido, para variar, a los cassetes de mis hermanos. Gracias a Coppini entendí que el punk no era solo chicos con cara de malos de Londres, sino cosa de chicos de barrio de cualquier parte de España. Quise ser punk sólo para hacer canciones molonas y decir ayatola no me toques la pirola gritando sin tener nociones de música.
Yo no sabía qué era la movida, era un niño, radio 3 no existía todavía y en mi pueblo era complicado encontrar música. Por suerte mis hermanicos se suscribieron a Discoplay y todo se hizo más sencillo.
Al tiempo descubrí a Golpes Bajos, porque la educación artística de un niño galopa y yo devoraba lo que podía encontrar por casa. Qué disparate era aquel de que el mismo tipo que gritaba en un disco, recitara en otro, poesías de macarra y poesías desgarradoras, con una música que pocos han hecho ni se han atrevido a hacer. En el tocadiscos se unían gritos, cachondeo y melancolía.
Claro, al Coppini le cayeron collejas a lo bruto, por envidia, por no entender o porque eran los 80 y había que ser malo malote. Cuando estaba en lo mejor, entonces se largó de Golpes Bajos y ya nada fue igual para él, sus viejos compañeros de carretera se las compusieron como pudieron, no entro a valorarlo porque mis gustos son míos, claro. Pero os puedo decir que en el tocadiscos de mi casa, su primer disco en solitario dio tantas vueltas como mi cabeza. El ladrón de Bagdag era un disco estupendo que no tenía nada que ver con nada y nos decía a los aspirantes a punkis que la música era mucho más que berrear y golpear; daba lo mismo la ropa que te pusieras, lo importante era la actitud y, sobre todo, la música era mucho más que cualquier artículo de prensa, cualquier reportaje de la televisión o del Tocata.
¿Por qué era mayor?
Porque cuando me quedaba a solas con el mundo, las canciones con más de diez años de antigüedad, seguían ahí animándome, echándome un cable, salvándome.
Porque los discos sonaban una y otra vez, luego los grababas en unas cintas baratas o baratísimas y los escuchabas en los walkman, memorizabas las letras y las recitabas de camino a casa cuando una chica te rompía el corazón.
Porque seguía sonando una y otra vez a pesar de que la crisis de los 40 te agarrara por los güevos y te dijera que tenías que escuchar jazz, blues, o ritmos étnicos.
¿Recuerdas aquel dame un chupito de amor que compuso con el tipo de Mecano? Por dios, con el de Mecano. A mí me daba vergüenza reconocerlo pero me encantaba la canción. Dame un chupito de amor.
Luego, al pensarlo bien, me aconsejaba a mí mismo desterrar los prejuicios.
Sí, las tetas de mi novia tenían cáncer de mama, ¿se podía ser más irreverente? Los chochos volaban, o la inquietante historia de la revista, la situación que a ti y a mí nos ha pasado: llevar escondida una revista porno de camino a casa. Canciones que no pararon de sonar en mi cabeza, qué sé yo, desde los 12 años hasta los veintitantos. Unidas a disparates poéticos como Escenas Olvidadas.
Desde esta mañana me he puesto a buscar información de Germán Coppini, ya han actualizado la wikipedia y los periódicos y las teles se han hecho eco, casi todos con un copiado de una nota de prensa de otro medio. Espero que en los próximos días se lo trabajen mejor porque ninguno de ellos me ha aportado nada, nada en absoluto.
Con lo cual, ahora apago el blog, apago la luz y empiezo mi recorrido personal por las canciones.

Los que no están frente al mal gusto de los que quedan

Hoy fue un día normal y corriente, de otoño en Albacete, con sol, fresco y luego más fresco.
Quedé con Teresa y criticamos a viejas amigas, para eso quedan los amigos.

Hablamos de cómo la vida juega con nosotros. Cómo nos promete una cosa, nos acerca el dulce de membrillo a los labios y desaparece cuando empiezas a acostumbrarte.
Juega con nosotros y, salvo que seas un testarudo, deberías acostumbrarte a jugar con ella.
Como me ha sucedido a mí, de la manera más estúpida del mundo. Como le ha sucedido a mi primo Rafa (en verdad es el gigante primo de Zumosol)
Revisando el maldito Guasap he visto que el teléfono de mi cuñado, el teléfono que desapareció hace muchos años y que, por esas cuestiones de la cercanía, de abrazarme a los detalles, no fui capaz de borrar, se lo habían dado a alguien.
¡Una tontería!
¡Una bobada!
la vida juguetona en El Jardín de las Delicias
Un número, un simple número de teléfono que desapareció y al pasar los años, la compañía telefónica lo ha dado a alguien que necesitaba un número de teléfono. Yo no necesitaba el número, no lo iba a utilizar, pero estaba ahí cada vez que llamaba a mi hermano (por cuestiones alfabéticas), me sonreía reecordándolo, porque el tiempo es otro juguetón imposible.
Traté de verlo con objetividad, con precisión alemana, pero no pude. ¿Por qué este número de teléfono concreto? ¿Por qué se lo han dado a alguien? ¿Por qué?
Porque la vida juega con nosotros.
A la familia de mi primo Rafa les ha llegado una notificación de la ITV, una cosa normal. Le indican que no les consta que haya pasado la ITV. Algo normal. Si no fuera porque mi primo Ferran se fue hace 23 años, ¡23 años! Y algún idiota, inepto, estúpido hijo de cien padres manda un aviso administrativo.
Una tontería. Quizás para ellos, no para mí, no para mi familia.
Nos acercamos a los siete años desde que Nacho nos abandonó.
El tiempo mitiga, el tiempo es un encantador de serpientes. Aparece cada vez que suena una canción, cada vez que ojeo un libro concreto, cada vez que emiten una película específica.

Teresa, que se ha transformado en maga generosa, me regaló un par de consejos delicisiosos para controlar el dulce de membrillo, para controlar la vida cuando juega, para poder aguantar de septiembre al septiembre próximo.

Se acerca el Reto Fancine 2013



una de las cosas que más me gusta es fastidiar a juan y a marcelo antes de la llegada del RETO FANCINE, que cada año se celebra en albacete.
este año lo celebramos el día 27 de diciembre y mi manera de fastidiar a mis amigos es diciéndoles de manera pública que ya he hecho un FANCINE y trata, en exclusiva, de mis actrices favoritas, las Jennis.
así que este es mi adelanto, mi final destripado.
aunque, si queréis ver el interior, tendréis que esperar al RETO FANCINE del 27 de diciembre.
en él encontraréis 
LA VERDADERA HISTORIA DE RACHEL GREEN